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Esta página está dirigida a estudiantes de la Escuela de Ingeniería de Sistemas y a todo aquel que necesite informacón relativa a la preparación de una propuesta, un informe técnico o de laboratorio y, en particular, para la redacción y presentación del informe final del Proyecto de Grado. La información aquí publicada es parte del curso Preproyecto ISPPRE (ver Plan de estudios).
Orientaciones para escribir
Escribir es una tarea que dos personas no hacen de la misma manera. Pero hay algunas reglas que se pueden seguir. Para escribir un informe técnico (o cualquier material escrito que se requiera medianamente organizado) de manera práctica y eficiente, se necesita seguir los pasos de un proceso o procedimiento que llamaremos “el proceso de escribir” (the writing process, en inglés). Los lineamientos que aquí se propondrán son los utilizados por el Online Writing Lab de la Universidad de Purdue. Tomar algún tiempo para pensar y organizar lo que se va a escribir (proceso de planificación), nos permitirá emplear más eficientemente el tiempo invertido en la escritura.
Todos nosotros de alguna forma ya empleamos un proceso para escribir, sin embargo, la mayoría lo hacemos de manera inconsciente y, por ello, olvidamos algunos de los pasos necesarios. Lo que vamos a hacer es plantear este proceso de manera consciente y sistemática, siguiendo un procedimiento consistente y enfocándonos en lo importante.
El proceso de escribir se dividirá en:
- Creación o invención (Invention)
- Recolección de información (Collection)
- Organización (Organization)
- Escritura del borrador (Drafting)
- Revisión general (Revising)
- Revisión detallada (Proofreading)
Vamos a comenzar por describir el paso o proceso de Creación.
Creación
En nuestro caso particular, nos orientaremos hacia la propuesta del proyecto de grado. La creación tiene que ver con el tema del proyecto de grado, ¿cuál es el problema que se va a tratar de resolver (el tema que se va a estudiar, el sistema que se desarrollará, el proceso que se construirá, la aplicación que se programará, etc.)?
Esta parte es quizás la más díficil y la más exigente. Se comienza con una idea, o con una tormenta de ideas (brainstorming, en inglés), la cual progresivamente se debe ir refinando. Este proceso se hace en colaboración con (o por imposición de) el tutor.
Escoger un tutor es un proceso personal asociado a la experiencia y a los gustos personales de cada quien. Quizás la “escogencia del tutor” es el paso en el cual se dispone de menor tiempo, pero es una de las etapas más importantes durante la realización de la tesis. Es el primer eslabón en la cadena para el éxito del proyecto de grado. El tutor o profesor guía es la persona quién servirá de apoyo y guía para resolver los problemas e inconvenientes que el estudiante va consiguiendo durante el desarrollo del proyecto de grado. El tutor es la persona más interesada, después de nosotros mismos, en la culminación de nuestro proyecto de grado.
La primera entrevista con el tutor
Después de que el alumno y el tutor están de acuerdo (en que trabajarán a lo largo del próximo medio año en un proyecto en común), vienen la primera o las primeras entrevistas para definir el tema.
Vaya a la entrevista con quien posiblemente será su tutor con hoja y lapiz en mano, incluso con una grabadora (por supuesto, pregunte al profesor guía si la puede usar). A medida que se presenten los temas o las ideas, vaya anotando lo que le parezca importante y los conceptos o términos que no entienda, de manera de construir una lista de tópicos a estudiar y de temas que no comprenda. Esta es la primera lista importante de ideas que realizará.
Solicite material para leer y documentarse o fuentes de información donde buscar material para comprender el problema que deberá resolver durante su proyecto de grado. Plantéele claramente al tutor los conceptos que no entiende o que no conoce, hágale saber que está dispuesto y ansioso por aprender.
En base a la lista de conceptos importantes, concluya la entrevista con un resumen de lo que usted cree es el planteamiento del problema y pregúntele al tutor si sus ideas son las correctas. En caso de no serlo, su tutor seguramente volverá a explicar su punto de vista y el tema de tesis que le está sugiriendo realizar.
Este tipo de discusiones son imprescindibles para atrapar el sentido y la esencia del problema que se quiere resolver y para facilitar la vía hacia una mejor comprensión del problema y de la manera de plantearlo. Volveremos a este punto más adelante.
Empezando a plantear del problema
En la etapa de creación se comienzan a definir tanto el tema en que se trabajará (el qué) como la justificación (motivación, el por qué hacer el trabajo), la delimitación de las expectivas del trabajo a realizar así como las limitaciones y alcances del trabajo (¿qué se podrá hacer?).
Este proceso se comienza aquí pero se debe refinar en las próximas semanas. Para ello, se comienza a recabar información desde el primer momento, sugerida por el tutor o conseguida a través de Internet o al preguntar a otras personas o expertos (en esta parte se pueden realizar incluso entrevistas y hasta cuestionarios).
El alumno debe comenzar, inmediatamente, a documentarse sobre los aspectos relativos al problema, pero esto no es simplemente una exigencia. El estar mejor informado, o entender mejor el problema, permite al alumno saber cuáles serán los inconvenientes técnicos o, incluso, personales que se encontrarán a lo largo de la realización del proyecto de grado.
Es muy lamentable que por realizar un mal o incompleto planteamiento del problema se comience a desarrollar un trabajo que posteriormente tenga que ser cambiado o desechado, con la consecuente pérdida de tiempo. De hecho, ésta es la razón por la cual el estudiante debe presentar, con ayuda del tutor, una propuesta del posible proyecto de grado.
El tema a investigar (y desarrollar) durante el proyecto de grado usualmente surge de un problema, una situación concreta a analizar, una dificultad que origina la necesidad de estudiar el tema y buscar posibles soluciones a una situación planteada.
Mientras se define y plantea el problema a resolver (¿qué es lo que se va a hacer?) también se comienza a pensar en cómo se va a resolver (en la forma en que se va a resolver) y en la metodología y las herramientas que se va a utilizar para darle solución al problema planteado.
Útil: organice su lista de ideas
Retome la lista de ideas que obtuvo de la primera reunión con el tutor y considere los conceptos y las lecturas que haya realizado hasta ahora. Organice esta lista según su punto de vista. Si lo prefiere utilice la siguiente herramienta gráfica: tome un hoja y coloque en la mitad una palabra que identifique el problema que quiere resolver encerrada en un círculo; reúna los conceptos y tópicos por temas que usted crea afines y enciérrelos en un círculo, conecte estos conceptos con otros grupos y con el problema que está dibujado en el centro, establezca relaciones y dibuje conexiones que representen las asociaciones entre los diferentes círculos, añada las herramientas, equipos y técnicas que debe utilizar. A este tipo de asociación de conceptos se le llama Clustering en inglés. De esta forma, puede obtener una idea visual de los conceptos y herramientas que debe manejar asociados. Esta asociación muestra como las ideas pueden estar espacialmente estructuradas. La clave es escribir tantas ideas como sea posible. Identifique entre las ramificaciones que correspondan a tres o menos ideas de forma que se puedan organizar alrededor de un solo tema concreto.
Este ejercicio de organización de los conceptos le permitirá tener una visión más amplia del problema y, posiblemente, distintas formas de enfocar el mismo problema.
Recolección de información
Pasada la primera entrevista con el tutor, es necesario concretar, de manera escrita, las primeras ideas acerca del problema que le propusieron resolver. Para ello, debe recabar información sobre el tema. Empiece por leer las tesis, separatas o artículos que su tutor le haya proporcionado. Pero no basta con ello, sea más exigente consigo mismo. Sin este trabajo de recabar información, le será más difícil entender el problema y, más difícil aún, tratar de plantearlo.
Para plantear el problema que desea resolver de manera clara, es muy probable que deba leer previamente información relevante a sus tema de estudio. Esta información está contenida en lo que llamamos la bibliografía o las referencias bibliográficas. Es por ello que a esta etapa de recolección de información también se le llama investigación bibliográfica o documental.
Busque más información de la que crea necesitar. En esta parte es recomendable comenzar con un exceso de fuentes de información, las cuales se irán depurando con el tiempo y con el trabajo que se haga para ello.
La información que le proporciona su tutor por supuesto que es importante. Pídale otras fuentes donde documentarse para entender el problema. Busque otros libros sobre el tema y artículos de revistas científicas.
Revise en Internet (sírvase de Google y de Wikipedia, pero no permita que su trabajo dependa solo de sus fuentes en Internet, vea más abajo).
Trate siempre de conseguir información de primera mano. Muy probablemente, el tema en el cual trabajará ya ha sido analizado por otros estudiantes en proyectos de grado previos al suyo. Vaya a la bibliografía que se cita en dichos trabajos, búsque estas fuentes y léalas.
Entrevistas con el tutor y con otras personas
Para hacer el planteamiento del problema no solo basta recabar información de fuentes bibliográficas. En muchos casos, será necesario obtener información directamente de quien le plantea el problema a resolver (generalmente el tutor) o quien tiene el problema (recordemos que muchos de los temas de los proyectos de grado se basan en problemas reales de una organización, comunidad, compañía o persona). El usuario o interesado en resolver el problema constituye una fuente primaria de información.
Prepárese para esa entrevista en función de lo que usted considere sean los puntos relevantes del problema a resolver. Haga una lista de preguntas y lleve un cuaderno para tomar notas o, incluso, una grabadora. La lista de preguntas no puede ser demasiado larga, pero si lo suficientemente completa para que en unos 15 a 45 minutos tenga una idea más o menos clara del problema que se le plantea (o del problema que hay que resolver, los cuales aunque no lo crea ¡pueden ser diferentes!).
En esta reunión, fije una nueva entrevista en el menor tiempo posible para afinar detalles. El tiempo que emplee desde ahora hasta la siguiente entrevista le permitirá visualizar nuevas dudas o preguntas sobre el problema y también le permitirá proponer una primera solución al problema que se le plantea. Entonces, proponga la posible solución al usuario y a su tutor. Muy probablemente, tendrá que reformular el problema si la solución no convence a la persona interesada. Observe que este es un proceso iterativo que se repite varias veces: buscar información- preguntar – plantear el problema – y buscar información de nuevo.
La lista de ideas y resúmenes de las fuentes
Aunque su investigación (recolección de información) le provea una gran masa de información, debe por supuesto usar solo la información que responda a sus preguntas y a sus inquietudes sobre el tema que pretende estudiar (el problema que pretende resolver). Para ello, tome notas de las fuentes bibliográficas que emplee y asócielas a la lista de ideas que creó (véase la sección sobre Creación más arriba).
Cuando tome notas o haga resúmenes de la información de las fuentes que considere relevante, hágalo de manera sistemática:
- Asocie a cada nota tomada una o dos palabras claves (esto es para después organizar el material).
- Indique si la fuente es de primera o de segunda mano, es decir, si la información está directamente asociada al trabajo que investiga (primera mano) o si fue tomada de otra fuente (segunda mano).
- Asegúrese de asociar el contenido de la fuente a la lista de ideas que ha ido construyendo (y que constituyen el corazón de lo que será el planteamiento del problema), ¿la información de la fuente le permite agregar otras ideas a la lista? ¿le permite precisar los conceptos que no comprendía?
- No copie exactamente. Sus notas son eso “notas”, no tiene que hacer una copia textual del material. Generalmente, es mejor que usted escriba con sus propias palabras.
- Recuerde llevar un registro bibliográfico de la fuente. Esto le permtirá conseguir el material en forma rápida si lo necesita nuevamente. Esto le ayudará a escribir los pie de página y la lista de referencias bibliográficas.
Tome fotocopias del material que sea importante. No necesita copiar todo el libro o el artículo, pero incluya la información relevante de la fuente en el margen del material reproducido (en forma legible y clara): autor, título, editorial o nombre la revista, año, volumen, número, páginas. Por ejemplo,
Daniel W. Hart, Electrónica de Potencia, Pearson Prentice Hall, Madrid, 2001
En el caso de fuentes de Internet debe indicar además el día en el cual tuvo acceso la información. Esto es debido a que las fuentes en Internet cambian muy frecuentemente y es probable que el enlace haya caducado en una próxima oportunidad_
Erin Karper, Creating a Thesis Statement, Online Writing Lab. Visitado el día 4 de mayo 2008, URL: http://owl.english.purdue.edu/owl/resource/545/01/
De nuevo, se le sugiere reunir la información de los libros, artículos y otras fuentes en una lista de referencias bibliográficas.
El uso de la biblioteca (la hemeroteca) y de las bases de datos en línea
Al igual que Google Scholar, existen buscadores de información específicos para artículos de revistas científicas. Visite la página de los Servicios Bibliotecarios de la Universidad de Los Andes (Serbiula), en la sección de Recursos Electrónicos. Ademá, para la búsqueda de libros se puede entrar, en la misma página, en la sección de Catálogo ULA (catálogo en línea de los libros disponibles en las diferentes bibliotecas de la Universidad de Los Andes).
El uso de este tipo de recursos electrónicos debería ser común y diario por parte de estudiantes y profesores. Mi experiencia me indica lo contrario. Por ello, les recomiendo que, en caso de no haberlo hecho hasta ahora, utilicen estos servicios disponibles en nuestra universidad y aprendan a aprovecharlos adecuadamente.
Una advertencia sobre la información extraída de Internet
Hay dos temas que deben tener cierta atención por parte de quien escribe cuando se toma información de la Web. Por una parte, Internet es un medio fácil y rápido para conseguir información, pero hay que tener cuidado con el fenómeno del “cut and paste” (es una gran tentación pegar directamente el material descargado de Internet directamente en sus propuestas y en sus tesis por comodidad y conveniencia, trate de evitar el plagio: copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias, véase plagiar en RAE).
Por otra parte, los buscadores como Google, las páginas Web que traten sobre su tema de estudio y otras fuentes de información secundaria, tales como Wikipedia, son fuentes útiles de información para entender el problema pero no son fuentes confiables de información. Lo ideal es conseguir las fuentes originales (de donde se extrajo la información que está en Internet). Si una página Web constituye una fuente original, será necesario reseñarla más adelante en la Bibliografía o en las Referencias bibliográficas. Advertencia: en algunas tesis de pregrado, la información documental recabada ¡no constituye una fuente de información confiable! (aunque debería serlo :S) Pero no se se desanime, trate de llegar a las fuentes primarias.
Publicado por Richard Márquez | 14 Julio 2008.